Escritos sin obligación

Tuesday, November 29, 2005

La Estrella del Bombero

Porque el mundo giró una vez para que ese niño encontrara una estrella, para que encontrara esa estrella, la misma que a lo largo de toda su vida le dio las buenas noches y le recordó que “mañana” era un nuevo día para cumplir sus sueños.

Una noche de navidad, el niño esperaba ansioso aquel regalo que tanto se había esmerado en describir en su carta: “Quiero un enorme camión de bomberos, con los colores más brillantes del mundo, las ruedas más resistentes, y con el sonido como los camiones de las películas”.

No esperaba la hora para salir a jugar con su hermoso carro. Durante la dulce espera, mientras se imaginaba como transformaría el patio de su casa en toda una ciudad para su juego, su madre se acercó y le preguntó ¿qué le gustaría ser cuando fuese más grande?. Como era de esperarse, el niño contestó: “Quiero ser bombero y manejar un camión inmenso como el que pedí esta navidad”. En ese momento la madre le mostró una estrella que brillaba mucho en el cielo, y le dijo que así como brillaba constantemente esa estrella, así debían ser sus ganas de ser bombero y de hacer todas las cosas que le brindara felicidad en la vida.

Esa noche fue inolvidable para el niño, recibió su hermoso camión de bomberos, parecía el niño más felíz del mundo. Hoy en día ese niño es un gran bombero, al que muchos le preguntan: ¿Qué se siente salvar una vida?, su respuesta siempre ha sido la misma: “La satisfacción más grande de mi vida no solo es salvar vidas, sino saber que todas esas vidas que puedo salvar tendrán la oportunidad de cumplir sus sueños el día de mañana”.

Porque el mundo giró una vez para que ese niño encontrara una estrella, para que encontrara esa estrella, la misma que a lo largo de toda su vida le dio las buenas noches y le recordó que “mañana” era un nuevo día para cumplir sus sueños y ayudar a muchos a cumplir los de ellos.

Wednesday, November 16, 2005

"En el país de los ciegos...."

En el país donde nadie ve lo que siente el resto, donde todos tenemos la habilidad o el don de mirar, pero no nos fijamos hacia donde miran los demás. Es un país en el que todos podemos vernos, pero nunca sabemos realmente qué significan esas miradas, aunque parezca ilógico, hay momentos en los que este llega a ser el país más poblado del mundo.

Ese es el País de los ciegos, lugar en el que físicamente nos miramos, pero en el que nunca logramos ver realmente quienes somos.