La Estrella del Bombero
Porque el mundo giró una vez para que ese niño encontrara una estrella, para que encontrara esa estrella, la misma que a lo largo de toda su vida le dio las buenas noches y le recordó que “mañana” era un nuevo día para cumplir sus sueños.
Una noche de navidad, el niño esperaba ansioso aquel regalo que tanto se había esmerado en describir en su carta: “Quiero un enorme camión de bomberos, con los colores más brillantes del mundo, las ruedas más resistentes, y con el sonido como los camiones de las películas”.
No esperaba la hora para salir a jugar con su hermoso carro. Durante la dulce espera, mientras se imaginaba como transformaría el patio de su casa en toda una ciudad para su juego, su madre se acercó y le preguntó ¿qué le gustaría ser cuando fuese más grande?. Como era de esperarse, el niño contestó: “Quiero ser bombero y manejar un camión inmenso como el que pedí esta navidad”. En ese momento la madre le mostró una estrella que brillaba mucho en el cielo, y le dijo que así como brillaba constantemente esa estrella, así debían ser sus ganas de ser bombero y de hacer todas las cosas que le brindara felicidad en la vida.
Esa noche fue inolvidable para el niño, recibió su hermoso camión de bomberos, parecía el niño más felíz del mundo. Hoy en día ese niño es un gran bombero, al que muchos le preguntan: ¿Qué se siente salvar una vida?, su respuesta siempre ha sido la misma: “La satisfacción más grande de mi vida no solo es salvar vidas, sino saber que todas esas vidas que puedo salvar tendrán la oportunidad de cumplir sus sueños el día de mañana”.
Porque el mundo giró una vez para que ese niño encontrara una estrella, para que encontrara esa estrella, la misma que a lo largo de toda su vida le dio las buenas noches y le recordó que “mañana” era un nuevo día para cumplir sus sueños y ayudar a muchos a cumplir los de ellos.
Una noche de navidad, el niño esperaba ansioso aquel regalo que tanto se había esmerado en describir en su carta: “Quiero un enorme camión de bomberos, con los colores más brillantes del mundo, las ruedas más resistentes, y con el sonido como los camiones de las películas”.
No esperaba la hora para salir a jugar con su hermoso carro. Durante la dulce espera, mientras se imaginaba como transformaría el patio de su casa en toda una ciudad para su juego, su madre se acercó y le preguntó ¿qué le gustaría ser cuando fuese más grande?. Como era de esperarse, el niño contestó: “Quiero ser bombero y manejar un camión inmenso como el que pedí esta navidad”. En ese momento la madre le mostró una estrella que brillaba mucho en el cielo, y le dijo que así como brillaba constantemente esa estrella, así debían ser sus ganas de ser bombero y de hacer todas las cosas que le brindara felicidad en la vida.
Esa noche fue inolvidable para el niño, recibió su hermoso camión de bomberos, parecía el niño más felíz del mundo. Hoy en día ese niño es un gran bombero, al que muchos le preguntan: ¿Qué se siente salvar una vida?, su respuesta siempre ha sido la misma: “La satisfacción más grande de mi vida no solo es salvar vidas, sino saber que todas esas vidas que puedo salvar tendrán la oportunidad de cumplir sus sueños el día de mañana”.
Porque el mundo giró una vez para que ese niño encontrara una estrella, para que encontrara esa estrella, la misma que a lo largo de toda su vida le dio las buenas noches y le recordó que “mañana” era un nuevo día para cumplir sus sueños y ayudar a muchos a cumplir los de ellos.
